Besos de Seda//Capitulo 15(final!!) A Sasuke le gustaba todo lo relacionado con las mujeres, su aspecto, su olor, su sabor… pero después de un problemático encuentro, no quería tener nada que ver con ellas
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Publicado: 25 Feb 2011 9:57 pmTítulo del mensaje: Besos de Seda//Capitulo 15(final!!)
Titulo:Besos de Seda
Autor:Sakura_cherri
Genero:Romance, no estoy segura que sea comedia creo que no tiene mucha jeje.
Clasificacion: +13
Advertencias: Por ahora nada, algo de contenido sexual.
Resumen:
¿Estaría por fin preparado para entregarse por completo a una mujer?¿Para ofrecer su cuerpo y corazón al amor?
Pero Sasuke tenía un problemilla que le impedía iniciar una relación seria con una mujer, verán, a Sasuke le gustaba todo lo relacionado con las mujeres, su aspecto, su olor, su sabor… pero después de un problemático encuentro, no quería tener nada que ver con ellas. Hasta que apareció en su vida Sakura Haruno con su dulce inocencia y cuerpo curvilíneo. Sasuke sería incapaz de resistirse a los encantos de esa mujer, sobre todo después de que ella se ofreciera a solucionar su “problema” con un curso de sensualidad. Pretendían tomar las cosas con calma, pero las caricias no tardaron en convertirse en besos y los besos en…algo más.
Espero que les guste mi idea n.n
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No se cuando me enamore de ti,
pero ahi estabas...
el amor mas imposible del mundo......
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Publicado: 26 Feb 2011 12:49 pm
Capitulo 1
Sakura Haruno veía su mano estudiando las pocas monedas que llevaba, no tenía suficiente dinero, solo había pedido un plato de sopa, era lo más barato del menú, pero olvido tomar en cuenta los impuestos. No solo no podía pagar la cuenta, tampoco podía usar el teléfono con la esperanza de encontrar a su padre. Quería llamar antes de presentarse en esa casa, para ver si se trataba de el.
-¿Y si no lo es?¿y si estoy de nuevo en un callejón sin salida?-susurro Sakura mordiéndose los labios. Estaba en Tokio, Japon, sin dinero, y sin nadie a quien recurrir, lo más a lo que aspiraba en ese momento era encontrar un refugio para pasar la noche.
-o una cárcel- pensó-hay terminare si no puedo pagar la cuenta
Si algo odiaba Sakura Haruno más que no tener dinero, era tener que mentir. “cuando dios cierra una puerta abre una ventana” había escrito su madre en su diario.
Y Sakura se pregunto si habría una ventana junto al lavabo del restaurante por donde poder escapar. No. Había llegado lejos sin mentir y sin engañar a nadie. Tendría que ser honesta y esperar que aquella mujer se apiadase de ella.
-¿Seguro que no quieres nada mas, cariño?
Pregunto la camarera, una mujer alta y al parecer fuerte, de pelo negro y ojos amables que debía ser la Kurenai del “Restaurante Kurenai”.
El corazón de Sakura empezó a latir con fuerza. Le temblaban tanto las manos que dejo caer algunas de las pocas monedas que llevaba sobre la mesa.
Kurenai la miro preocupada.
-¿Te encuentras bien?
Ella trago saliva. ¿Cómo iba a decirle a una señora tan amable que no tenía suficiente para pagar la cuenta?
-No tengo suficiente- dijo por fin, las mujeres que estaban en la mesa de al lado la miraron sin disimular su desprecio- pensé que tenía suficiente pero me olvide del IVA.
Kurenai levanto una ceja.
Los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas, pero intento contenerlas. No quería que aquella mujer pensara que era una estafadora.
-Puedo lavar platos o cocinar, soy una buena cocinera.
-¿No eres de por aquí, verdad?
Ella negó con la cabeza.
-Ven con migo- dijo Kurenai- a mi oficina.
“Ya está” pensó Sakura con el corazón encogido. Iba a llamar a la policía. En fin, una celda es mejor que dormir en la calle. Y si Pein la denunciaban de lo que había sucedido la semana anterior seguramente la acusarían…por agresión.
Temblando se levanto y tomo su mochila. Con la cabeza bien alta a pesar de la mirada de puro desdén que le lanzaran las dos mujeres de la mesa de al lado, siguió a Kurenai hasta el fondo del restaurante, intentando verse a sí misma como la vería ella. Su ropa estaba arrugada y sucia después de llevarla puesta varios días. Seguramente parecía una vagabunda, como las que había visto durmiendo en la estación de autobuses.
Kurenai la llevó hasta la cocina y su estómago empezó a hacer ruido cuando aquellos deliciosos aromas llenaron su nariz. Hacía días que no tomaba una comida decente. Para estirar sus limitados fondos había subsistido a base de sopa y galletas.
Kurenai la llevó a una diminuta oficina y señalo una silla de metal.
-¿Cómo te llamas cariño?
-Sakura-contesto ella-.Sakura Haruno.
-Muy bien, Sakura Haruno, espera un momento.
Kurenai salió de la oficina y ella intentó hacerse la fuerte para soportar lo que estaba por llegar. Mientras tanto, miró los diplomas de la Cámara de Comercio que colgaban de la pared y el póster según el cual los postres de Kurenai eran los mejores de Tokio. También había docenas de fotografías de los hijos y nietos de Kurenai. Al menos, parecían sus hijos y nietos. Todos parecían tan contentos...
Una familia feliz. Ese concepto era extraño para Sakura. Después de perder a su madre, se quedó sola, con su tía Tsunade y su primo Pein.
-Algún día, yo también tendré una familia-, pensó. Encontraría al hombre de su vida, sentaría la cabeza y tendría muchos niños. Con un poco de paciencia, lo lograría.
Cuando saliera de la cárcel.
Sakura se apoyó en el respaldo de la silla y cerró los ojos. Estaba agotada. No había dormido más de un par de horas desde que salió de Aomori. Se preguntó entonces si las camas de la cárcel serían más cómodas que el asiento del autobús...
La puerta se abrió en ese momento y ella se resignó a lo inevitable: Kurenai iba a decirle que la policía estaba en camino.
En lugar de eso, la mujer dejó una bandeja sobre la mesa. En ella, un plato de patatas fritas, una hamburguesa y un refresco.
Sakura se quedó boquiabierta. ¿Por qué le llevaba más comida cuando no podía pagar siquiera la sopa?
Kurenai se sentó y abrió un cajón del escritorio.
Estuvo buscando algo un momento y luego levantó los ojos.
-¿No vas a comer?
-Pero...
-Tienes hambre, ¿no?
No iba a llamar a la policía. Iba a ayudarla. El miedo de Sakura se disolvió y sus ojos se llenaron de lágrimas de gratitud. No sabía que pudiera haber gente tan buena en el mundo.
-¿Quieres que llame a alguien, cariño?
-No tengo a nadie.
-Ya me lo imaginaba. Vamos, cómete la hamburguesa ahora que está caliente -suspiró Kurenai, volviendo a mirar en el cajón-. Había dejado la tarjeta en alguna parte...
Sakura tomó una patata. Estaba calentita y Salada, deliciosa. Pero apenas podía tragar de la emoción.
-Ah, aquí está -dijo Kurenai, triunfante, sacando una tarjeta.
Sakura leyó el nombre: Sasuke Uchiha. Nada más, sólo el nombre y un número de teléfono.
-Mi hermana, pobrecilla, ha trabajado para Sasuke durante muchos años limpiando sus apartamentos. Pero este año no puede moverse, especialmente cuando hace frío, y sé que Sasuke está buscando a alguien.
“Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana”.
-¿Un trabajo? —exclamó Sakura.
-Dile que te envía Kurenai y Sasuke te dará trabajo, ya verás -sonrió la mujer, levantándose-.
Venga, termínate la hamburguesa. Luego puedes salir por la puerta trasera.
-Gracias. Se la pagaré en cuanto pueda.
-Sé que lo harás -sonrió Kurenai.
Cuando desapareció, Sakura podría haber jurado que había un halo sobre su pelo negro, Y, en alguna parte, creyó oír el sonido de una ventana que se abría.
Sasuke Uchiha decidió que ya estaba bien.
Itachi era su hermano y lo quería mucho, pero tenía que ponerse firme.
-No pienso ir a tu boda con un hombre.
-Pero eres el padrino y Deidara es mi mejor amigo —insistió Itachi—. Tienes que ir con él.
-Deidara es gay.
-¿Y qué?
-¿Cómo que “y qué”? ¿Qué va a pensar la gente si nos ven juntos?
-Deidara tenía razón, eres homofóbico.
-No iría a la boda con ningún hombre, gay, heterosexual o indeciso. ¿Y, por cierto, qué piensa mamá de que tu padrino de boda sea él? -Itachi no contestó-. No se lo has dicho, ¿verdad?
-Da igual lo que diga mamá. Es mi boda.
-Sí, ya.
-Piénsatelo, ¿de acuerdo? Y ya que estamos hablando por teléfono, Naruto dice que hay una nueva secretaria en el instituto. Rubia, mucho pecho, tonta.., justo como te gustan a ti.
-No estás ganando puntos.
-Era una broma. Naruto dice que es muy agradable. Y soltera. Podríamos salir juntos los cuatro.
-No, gracias.
-Últimamente no sales con nadie, ¿verdad?- Sasuke hizo una mueca. No salía con nadie, pero eso iba a cambiar. Con el tiempo, volvería a ser el hombre viril que había sido siempre.
O eso esperaba.
-Si te pasa algo, puedes contármelo.
-No me pasa nada -dijo él.
Nada que un par de años en intensa terapia no pudieran curar. Pero no podía contarle eso a su hermano.
-Sasuke, desde el instituto siempre has tenido novia. A veces, dos o tres a la vez.
En ese momento sonó un golpecito en la puerta del despacho y Sasuke agradeció la interrupción.
-Oye, tengo que colgar. Te llamaré más tarde.
-Sas...
-Saluda a Naruto de mi parte. Hasta luego.
Conociendo a Itachi, volvería a llamarlo una y otra vez hasta que consiguiera lo que quería. Aunque no eran idénticos, entre ellos había esa conexión cósmica que solían tener los hermanos. Y, dependiendo de las circunstancias, eso podía ser bueno o malo.
-¿Hola? -oyó una voz desde el pasillo. Una voz femenina. Maldición.
-Pase -dijo Sasuke. Tenía que contratar a una recepcionista, preferiblemente una recepcionista fea, para controlar las visitas. O mejor, a un hombre.
La propietaria de la voz, que apareció en el despacho un segundo después, ni era fea ni era un hombre. Una mirada a sus ojos verdes, a su piel blanca, su cabello extrañamente rosa pero aun asi seductor y Sasuke tuvo que dar un paso hacia atrás para buscar la seguridad de su escritorio.
Horror. Si no podía controlarse cuando veía a una mujer guapa, seguramente estaba más grave de lo que creía. Tres meses antes, la habría saludado tranquilamente, apretando su mano para disfrutar de la suavidad de su piel. Hubo un tiempo en el que le gustaba todo de las mujeres. Su olor, su sabor, la suavidad de su pelo.
Ahora las veía como enemigas. Y estaba seguro de que aquella chica podía ser un peligro.
-Es usted Sasuke Uchiha?
-El mismo -intentó sonreír-. ¿Qué quería?
-Por favor, que sea rápido-penso.
-Me envía Kurenai, del restaurante. Me ha dicho que estaba buscando usted una señora de la limpieza.
Era guapísima. Y tan joven... Sasuke se sentía como un degenerado por los pensamientos que daban vueltas en su depravado cerebro. Por ejemplo, el tamaño de sus pechos, lo pequeña que era su cintura, los dedos femeninos enredándose en su pelo mientras él la besaba apasionadamente...
Tenía que detener aquello de inmediato o lo lamentaría. Empezaba a costarle trabajo respirar con naturalidad y sentía aquella familiar tensión en su entrepierna...
Cuando ella dio un paso adelante, su pulso se aceleró. Sasuke empezó a sudar profusamente, la cabeza le daba vueltas.
-Relájate. Respira profundamente-pensaba.
-Me llamo Sakura Haruno -dijo ella, ofreciéndole su mano-. Y vengo a pedir trabajo.
Espero que les guste el primer cap, diganme que opinan.
Es mi primer fic y estoy aprendiendo :7: _________________
No se cuando me enamore de ti,
pero ahi estabas...
el amor mas imposible del mundo......
Registrado: 04 Oct 2010 Mensajes: 543 Promedio por Día: 0.57 Ubicación: En algun lugar de este planeta viendo las estrellas *-*
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Publicado: 26 Feb 2011 6:43 pm
Hola..! :7:
Wow..! Me encanto esto este capi, este, fic, la historia, la trama, Wow..! En serio me dejo gratamente impresionada..!
Espero que pronto coloques el siguiente capi...!
Registrado: 23 Feb 2011 Mensajes: 80 Promedio por Día: 0.1 Ubicación: Guadalajara, Jalisco
Estado: Desconectado
Publicado: 27 Feb 2011 9:24 pm
Gracias por leer mi fic y por sus comentarios :7:
aqui el capitulo dos espero que les guste
Capitulo 2
-Brad Pitt, muérete de envidia-, pensaba Sakura mientras observaba a Sasuke Uchiha. Había esperado un hombre mayor, alguien que no fuera tan guapo y con un cuerpo musculoso.
Alguien que no la mirase como si... como si fuera una leprosa.
El dio un paso atrás.
-Aquí no nos andamos con formalidades. Sakura dejó caer la mano y, sin saber qué hacer, se la puso a la espalda. Nunca había ido a una entrevista de trabajo y no sabía cuál era el protocolo. Ella nunca había trabajado fuera de casa porque estuvo muchos años cuidando de su tía Tsunade y no sabía mucho sobre relaciones sociales.
-¿El puesto sigue libre?
-Sí, pero... el sueldo es pequeño.
No podía ser menos que lo que estaba ganando hasta aquel momento: nada.
-No me importa.
-Pero muy pequeño, casi el sueldo mínimo.
-Me parece bien.
Sasuke arrugó sus cejas.
-Es un trabajo muy pesado.
Sakura intentó sonreír, pero se le estaba encogiendo el corazón. Había creído que era un trabajo seguro. Si no lo conseguía, no sabía qué iba a hacer, ni adónde ir. No tenía donde dormir siquiera.
-No me importa limpiar. Y tengo mucha experiencia.
-Una chica tan guapa como usted? ¿No sería mejor que se hiciera modelo o algo así?
¿Modelo? Lo diría de broma. Con su estatura, no era precisamente carne de pasarela.
-Señor Uchiha...
-Sasuke -la corrigió él. Y luego hizo una mueca, como si revelar su nombre hubiera sido un error fatal-. Todo el mundo me llama Sasuke.
-Sasuke, yo soy muy trabajadora.
-Seguro que lo es, señorita...
-Haruno. Pero todo el mundo me llama Sakura.
-No dudo que seas una chica muy trabajadora, Sakura. Pero no sé si sería buena idea.
No iba a contratarla. Lo veía en su cara, iba a decirle que no.
Podía oír la ventana otra vez, pero estaba cerrándose. Lo único que podía hacer era meter la mano para intentar abrirla de nuevo sin salir machucada.
Sakura respiró profundamente intentando reunir valor, pero le temblaba la voz:
-Necesito ese trabajo. Estoy desesperada.
-Ojalá pudiera ayudarla, pero me temo que no va a ser posible.
Las lágrimas que llevaba días intentando controlar empezaron a correr por su rostro. Estaba tan cansada de estar sola, de tener miedo, de pasar hambre. Estaba agotada.
Y no podía soportarlo más. Sakura se dejó caer sobre una silla, enterró la cara entre las manos y se puso a llorar.
La había hecho llorar. Sasuke miró alrededor, desesperado, preguntándose qué debía hacer. Ver llorar a aquella chica sabiendo que era por su culpa era peor que el mareo y los sudores fríos.
Bueno, peor no, pero igual de malo. Y se podría haber evitado si no fuera tan egoísta. Odiaba lo que le estaba pasando, pero no sabía cómo controlarlo. Su plan original, hacer como si no pasara nada, no parecía estar funcionando demasiado bien.
Y ahora, no sólo lo estaba pasando mal él, sino que se hacía sentir mal a otras personas.
Nervioso, tomó un pañuelo de papel y se lo puso en la mano.
-Tenga.
Sakura se sonó la nariz.
-Lo siento. No quería... es que he tenido una semana horrible.
-La entiendo.
Más de una vez durante los últimos tres meses, Sasuke había tenido ganas de ponerse a llorar.
-Enseguida se me pasará -siguió ella, secándose los ojos con el pañuelo.
Sasuke se dio cuenta entonces de que no llevaba maquillaje, ni rímel siquiera. La suya era una belleza natural. No se le ponía la cara roja e hinchada cuando lloraba, como a otras mujeres. Podría haber parecido una chica normal si sus facciones no fueran tan exóticas y diferentes.
Pero era una niña. Seguramente, no debía de tener más de dieciséis o diecisiete años. Y debía de necesitar el trabajo de verdad para disgustarse así. Parecía tan perdida, tan... sola.
Demonios.
-¿Puedes empezar mañana?
Ella levantó la mirada, sorprendida.
-¿Vas a contratarme?
Era un peligro, seguro. Pero ¿podía evitar que le gustaran las mujeres problemáticas? Sabía que era un error, pero no sería ni el primero ni el último.
Sasuke anotó una dirección en un papel y sacó una llave del cajón.
-Todo lo que necesitas está en la casa. Utensilios de limpieza, aspiradora, escoba. Los pintores terminaron hace un par de días, así que las paredes deberían estar secas.
-¿Voy a limpiar toda la casa?
-De arriba abajo. ¿Algún problema?
-No, ningún problema -contestó Sakura.
-Quiero enseñar los apartamentos lo antes posible, así que intenta terminar mañana. Luego iré a inspeccionar el trabajo y, si todo está bien, te daré un cheque. Además, tengo otro edificio de oficinas que hay que limpiar la semana que viene.
Sakura sonrió. Una sonrisa que parecía iluminar toda su cara y que lo calentó por dentro. ¿Por qué?, se preguntó. ¿Qué le importaba a él la sonrisa de aquella chica?
Al menos, parecía haber superado la ansiedad inicial, pensó. Mientras no se acercara mucho, todo iría bien. Pero era tan hermosa... Y parecía tan vulnerable...
¿Qué demonios estaba haciendo?
-Gracias, señor... digo Sasuke-kun. Muchísimas gracias por darme esta oportunidad. No lo lamentarás.
Sasuke tuvo que contener una carcajada, ¿le había llamado “Sasuke-kun”?.
Sakura miró el edificio de ladrillo, suspirando. Le había costado mucho encontrar la dirección en aquella ciudad desconocida. Empezaba a oscurecer y el viento helado penetraba la tela de los vaqueros y la chaqueta de nylon.
Estaba helada, exhausta y lo único que deseaba era descansar un poco. Una ducha caliente sería un sueño. No se había duchado en varios días, lavándose como pudia en los servicios de la estación de autobuses.
No podía creer lo que iba a hacer.
No era exactamente allanamiento de morada porque tenía la llave. Y sólo sería una noche, se dijo. Al día siguiente tendría dinero para pagar una pensión. Y una comida caliente. Y, por supuesto, volvería al restaurante de Kurenai para pagar la sopa y la hamburguesa. Si no fuera por esa mujer tan buena, no tendría un sitio para dormir aquella noche. Ni comida en el estómago.
Y Sasuke, bueno, a Sasuke acababa de conocerlo. Casi le había parecido como si tuviera miedo de ella.., lo cual era absurdo, claro. Un hombre tan guapo no podía ser inseguro. Era prácticamente el típico héroe.
Desde luego, era su héroe.
¿Y qué pensaría si supiera que iba a dormir en la casa que debería limpiar? Estaba traicionando su confianza.
Bueno, no. Porque técnicamente él no había dicho que no pudiera dormir allí. Y lo que no sabía no podía hacerle daño. De esa forma, podría levantarse muy temprano por la mañana y terminar a tiempo. Así conseguiría que la contratase para limpiar el otro edificio.
Pero tenía que decidirse de una vez o alguien la vería frente al edificio y empezaría a sospechar.
¿Dormir en la calle, en una caja de cartón, o en una casa calentita? No había nada que decidir. Sakura sacó la llave y se dirigió a la puerta.
En cuanto abrió, le llegó un fuerte olor a pintura. Con las persianas cerradas, todo estaba muy oscuro, así que fue tocando la pared para buscar el interruptor. Sakura parpadeó durante unos segundos mientras se acostumbraba a la luz y luego miró alrededor. Paredes de color beige. Una casa pequeña, pero bonita. Estaba tan limpia que no entendía qué esperaba Sasuke Uchiha que hiciera allí. Pero cuando miró más de cerca, comprobó que las persianas estaban sucias y, seguramente, habría que limpiar las ventanas. Ningún problema.
Los utensilios de limpieza estaban en la cocina: aspiradora, escoba, cubos, trapos, rollos de papel, detergentes.
El suelo necesitaba una limpieza a fondo, desde luego. El horno estaba sucísimo y, cuando abrió la nevera, el olor a comida podrida la hizo cerrar de golpe.
El cuarto de baño estaba al final del pasillo, al lado de dos habitaciones pequeñas. Afortunadamente, había papel higiénico y un jabón de tocador en el lavabo. Pero olía a humedad. Y cuando apartó la cortina de la ducha supo por qué: la pared tenia algo de moho. Definitivamente, tenía mucho trabajo, pensó. Pero no había exagerado cuando le dijo a Sasuke que le gustaba limpiar. Le satisfacía, como le satisfacía cocinar y cuidar de su tía.
Su primo Pein también había querido que “cuidase” de él. De una forma completamente diferente, pensó, con un escalofrío de asco. ¿Cuánto tiempo habría estado tirado en el suelo de la cocina, inconsciente? ¿Y cuál habría sido su reacción al descubrir que se había ido? El recuerdo de su primo manoseándola, su aliento en la cara, hizo que Sakura sintiera náuseas.
Pero todo aquello había quedado atrás. Encontraría a su padre y empezaría una nueva vida en alguna parte. Quizá allí mismo, en Tokio.
Encontró el termostato de la calefacción y lo puso a veintitrés grados, la temperatura perfecta. Cuando terminó de darse una ducha, la casa estaba tan calentita que pudo pasearse sólo en camiseta. Sakura metió su ropa en la lavadora y se acomodó en una de las habitaciones. Apagó la luz y, usando su mochila como almohada, se tumbó sobre el piso, dejando escapar un suspiro de cansancio.
En cinco minutos estaba profundamente dormida. Hasta que oyó algo.
Sakura se incorporó, sobresaltada y desorientada en la oscuridad. No sabía qué la había despertado, pero sabía que algo no iba bien. Después de tantos años cuidando de su tía, tenía un oído muy fino y despertaba al menor ruido. A tientas, buscó el reloj en la mochila y encendió la pantalla. Era casi medianoche. Y entonces lo oyó. Pasos. Había alguien en la casa.
Durante un segundo se quedó paralizada de miedo. Luego, el instinto la hizo levantarse, tomar la mochila y meterse en el armario. Intentaba no hacer ruido, pero la puerta se cerró de golpe. Sakura rezó para que el intruso no lo hubiera oído.
No habría tardado mucho en darse cuenta de que la casa estaba vacía y no había nada que robar. A menos que robar no fuera lo que tenía en mente.
A lo mejor alguien la había visto entrar y sabía que estaba sola e indefensa. ¿Había cerrado la puerta con llave antes de quedarse dormida?
Con manos temblorosas, Sakura buscó en la mochila el spray de pimienta. Aferrándose al bote, se pego a la pared del armario. Por la rendija de la puerta podía ver que el intruso encendía la luz de la habitación y su corazón empezó a latir a triple velocidad. Los pasos se acercaban y vio una sombra frente al armario...
Cuando la puerta se abrió, Sakura cerró los ojos y apuntó hacia la cara del agresor con el spray de pimienta.
-¡Hijo de...!
Oh, no, no, no. Sakura había reconocido la voz.
Angustiada, abrió los ojos y soltó el spray.
Sasuke Uchiha estaba intentando quitarse la camisa mientras soltaba maldiciones. Se dio cuenta de que no le había dado en la cara, sino el pecho. Normal, considerando que era más alto que ella.
-¡Maldita sea, esto quema!
Sakura reacciono cuando vio que se llevaba las manos a los ojos.
-No te toques la cara! ¡Es spray de pimienta!
-¿Spray de pimienta? ¿Qué demonios...?
-El baño -lo interrumpió ella, tomándolo del brazo-. Tenemos que lavarte la cara.
Apartando la cortina de la ducha, abrió el grifo del agua fría y lo metió dentro, con ropa y todo.
Sasuke lanzó una exclamación al sentir el agua fría en el pecho, pero al menos eso aliviaba el ardor. Los ojos empezaban a dolerle, así que metió la cabeza bajo el agua.
Unos minutos después, cuando pudo abrirlos, vio que Sakura se miraba las manos, pálida.
-Me queman.
Sasuke tiró de su brazo y la metió bajo el agua con él. Al recibir el golpe de agua fría, ella lanzó un grito e intentó apartarse, pero Sasuke la sujetó, apretándola contra su pecho.
-No te muevas.
-Está helada.
Que se lo dijeran a él. Estaba empapado hasta los huesos, pero eso era mejor que quemarse vivo.
Sakura se quedó muy quieta entre sus brazos.
-Ya estoy mejor. ¿Podrías... soltarme?
Sasuke miró hacia abajo y vio que su mano izquierda estaba sobre el perfecto pecho izquierdo de ella. La soltó rapidamente y dio un paso atrás. ¿Cómo demonios había pasado? Desde luego, no lo había hecho a propósito.
¿Quizá el dolor?
Sakura cerró el grifo y se volvió para mirarlo.
El pelo rosa caía sobre sus hombros, la camiseta, empapada, se pegaba a sus hermosos pechos, marcando todo en detalle. Y, considerando la helada temperatura del agua, había muchos detalles. Y no llevaba pantalones. Aquello no podía ser mejor.
Al menos llevaba bragas, pensó.... unas braguitas rosas con un estampado de gatitos. ¡Por favor!.
Era muy atractiva. Entonces, ¿por qué no se mareaba? ¿Por qué no se quedaba sin aliento, por qué no tenía sudores fríos?
Porque estaba ardiendo y furioso, pensó. A pesar de que ella estaba medio desnuda y a menos de un metro, aquélla era la situación menos excitante de su vida.
Aleluya, estaba curado.
-Lo siento muchísimo -se disculpó ella, temblando. Podría ser de frío o de miedo, daba igual.
Sasuke se secó la cara con las manos.
-Ah, ¿sí?
-Puedo explicártelo todo.
-Muy bien. Entonces, explícame qué demonios haces en mi casa. _________________
No se cuando me enamore de ti,
pero ahi estabas...
el amor mas imposible del mundo......
Registrado: 03 Aug 2010 Mensajes: 12 Promedio por Día: 0.01 Ubicación: jalisco, gdl
Estado: Desconectado
Publicado: 27 Feb 2011 9:42 pm
*u* Es oficial tu fic me tiene fascinado
escribes muy bien, y la historia se pone interesante.
Sakura y Sasuke en la ducha >.<
¿que va a pasar la va a despedir?
pronto conti!!! _________________
Dices que llegué un poquito tarde a tu vida,
y yo pienso que llegue cuando alfin comprendi,
cuanto me hacías falta.